El Banco de México (Banxico) ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento para 2026, pasando de un 1.1% a un 1.5%. Este ajuste refleja un mejor desempeño económico en el segundo trimestre del año, aunque la institución advierte que persisten riesgos importantes relacionados con el comercio internacional y la estabilidad del T-MEC.
Contexto económico
Durante el primer trimestre de 2026, la economía mexicana sufrió una ligera contracción del 0.34%. Sin embargo, en el segundo trimestre se registró un repunte del 1.42%, lo que permitió a Banxico mejorar sus estimaciones.
- PIB México 2026 con crecimiento moderado.
- Recuperación económica tras un inicio débil.
- Comparación con Hacienda, que mantiene un rango más optimista de 1.8% a 2.8%.
Factores que impulsan el crecimiento
El ajuste positivo se debe a varios elementos internos:
- Consumo privado en recuperación.
- Exportaciones beneficiadas por acuerdos comerciales.
- Sectores productivos como manufacturas y servicios con mejor desempeño.
Riesgos comerciales y externos
A pesar del repunte, Banxico advierte que el crecimiento está condicionado por factores externos:
- Incertidumbre del T-MEC tras la revisión anual del acuerdo.
- Tensiones geopolíticas que afectan el comercio global.
- Debilidad en la inversión por falta de confianza empresarial.
Inflación y política monetaria
Banxico también ajustó sus previsiones de inflación:
- Inflación general prevista en 3.5% al cierre del año.
- Meta de inflación de 3% para 2027.
- Tasa de interés mantenida en 6.5% desde mayo.
Impacto social y económico
El crecimiento moderado refleja resiliencia, pero también fragilidad.
- Hogares beneficiados por mayor dinamismo en consumo.
- Empleo limitado por baja inversión.
- Confianza empresarial aún en niveles bajos.
Ejemplo práctico
Un aumento del PIB al 1.5% implica que sectores como manufacturas y servicios podrán generar más actividad, pero sin un incremento fuerte en inversión, los empleos creados serán principalmente temporales o de baja remuneración.
Conclusión
En 2026, Banxico eleva sus previsiones de crecimiento para México a 1.5%, impulsado por el consumo y las exportaciones. Sin embargo, los riesgos comerciales y la falta de inversión siguen siendo los principales desafíos. El mensaje es claro: la economía mexicana muestra signos de recuperación, pero necesita mayor confianza y estabilidad para alcanzar un crecimiento sostenido.
